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Portada de Los años sin juicio

Federico Vegas

Los años sin juicio

Categoría
Narrativa
Publicación
2020
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Vuelve Federico Vegas con una obra sorprendente que, como las anteriores, consturye una ficción a partir de una rigurosa documentación, pero en estos años sin juicio - título con más de un sentido- sumerge al lector en los mundos oscuros de las cárceles venezolanas. El relato no es un policial, y tampoco una fábula moral que distribuye a los buenos y a los malos. Es la crónica de acontecimientos que muchso recordarán de estos tiempos sin justicia, en la que Vegas presta su mundo interior, sus lecturas y sus gustos, para así darle consistencia literaria y altura narrativa a los personajes que, con sus luces y sus sombras, hablan por si mismos de un país en picada, y el novelista logra convertirlos en seres literarios que componen un retablo de la Venezuela sórdida.

Ana Teresa Torres, escritora.

Los años sin juicio es una narración virtuosa. Construye un personajede rica plasticidad frágil y potente, específico y diverso, explícito e interior. Cuenta la historia de un hombre inocente encerrado en una cárcel. Así, es una novela que indaga en las emociones, en las compleja urdimbre de las emociones, las describe con maestría, las interconecta, las destila con el transcurrir del encierro. El magnífico escritor que es Ferderico Vegas resulta aquí pleno y palpable. Se le reconoce en el firma tic-tac de su recorrido. La corriente subterránea que impulsa a la página siguiente, se mantiene de principio a fin. Vegas rompe la distancia entre el lector y su protagonista. Nos aproxima de forma paulatina, hasta alcanzar ese punto: sentimos que su historia, su caso, nos conmueve y nos importa.

Nelson Rivera, director del Papel Literario de El Nacional

Sobre el autor

Federico Vegas

Federico Vegas

Federico Vegas es un reconocido arquitecto, escritor y narrador venezolano, nacido en Caracas el 26 de abril de 1951. Proveniente de una familia con una rica tradición intelectual y artística —es hijo del pintor y caricaturista Federico Vegas Rolando y nieto del dramaturgo Armando Vegas—, Vegas ha destacado tanto en el ámbito de la arquitectura como en la literatura, combinando su formación técnica con una notable sensibilidad narrativa.

Aunque inicialmente se inclinó por la arquitectura, profesión que estudió en la Universidad Simón Bolívar y en la que trabajó durante más de 25 años diseñando proyectos residenciales y culturales, Vegas encontró en la escritura una vocación que lo ha consolidado como una voz importante en la literatura venezolana contemporánea. Su carrera literaria comenzó a despuntar con la publicación de su primera novela, Falke (2005), basada en la vida del revolucionario venezolano Francisco de Miranda, que recibió el Premio de Novela del Instituto de la Casa de la Cultura de México. Desde entonces, ha publicado una serie de obras que exploran temas históricos, familiares y sociales, a menudo con un trasfondo venezolano.

Entre sus libros más destacados están Prima lejana (2006), una novela sobre los restos de Cristóbal Colón en Santo Domingo; Mene (2007), que aborda la explotación petrolera en Venezuela; Historia de una segunda vez (2008); Sumario (2010), ganadora del Premio de Novela de la Bienal Adriano González León; Los años sin juicio (2012); El continente de los muertos (2017); y La nostalgia es un bunch of crap (2020). También ha incursionado en el cuento con Los incurables (2015) y en la crónica con Días de vergüenza (2018), un texto que reflexiona sobre la crisis venezolana. Su obra más reciente, El mal en la colina (2024), es una novela negra que sigue consolidando su estilo.

Vegas es conocido por su prosa elegante y su habilidad para tejer historias que combinan investigación histórica, crítica social y un toque de humor ácido. Además, ha sido columnista en medios como El Nacional y El País, y sus textos a menudo reflejan su preocupación por el deterioro de Venezuela bajo el chavismo. Actualmente reside entre Madrid y Caracas, y su trabajo literario ha sido reconocido con premios como el de la Bienal Literaria José Rafael Pocaterra (2006) y el Francisco Herrera Luque (2015).

Su trayectoria refleja un equilibrio entre su herencia cultural, su experiencia como arquitecto —donde diseñó espacios para narrar historias con formas— y su pasión por contarlas con palabras, lo que lo convierte en una figura singular en el panorama cultural venezolano.